La infección odontogénica es aquella infección que tiene como origen las estructuras que forman el diente y el periodonto. En su progresión natural afectará el hueso adyacente en su región periapical y buscará salir a la cavidad bucal usualmente en una zona cercana al diente responsable. Sin embargo, debido a la musculatura de los espacios adyacentes se puede diseminar a otras regiones llegando a comprometer estructuras más alejadas como espacios faciales y cervicales o aún más alejadas como el pulmón, el corazón o el cerebro. (1)
La gestión efectiva de estas infecciones requiere un diagnóstico preciso y un tratamiento oportuno, con la capacidad de derivar casos complejos a especialistas cuando sea necesario. El entorno oral es un medio complejo por lo que el profesional debe hacer todo lo que este posible para prevenir infecciones postoperatorias. En la actualidad, la incidencia de estas infecciones ha disminuido en años recientes debido a mejoras en la higiene oral y el uso de antimicrobianos; no obstante, persisten algunos desafíos, como el aumento de pacientes inmunocomprometidos y la emergencia de resistencias antimicrobianas. (1-3)
Referencias:
- Hupp JR, Ellis E, Tucker MR. Cirugía Oral Y Maxilofacial Contemporánea. 7a ed. Elsevier; 2020.
- Escoda G. Tratado de cirugía bucal - Tomo 1. Ergon Ediciones; 2006.
- Raspall G. Cirugía Maxilofacial: Patología quirúrgica de la cara, boca, cabeza y cuello. Ergón Creación, S.A.; 2018.
No comments:
Post a Comment
Deja tus comentarios aquí: